La historia cuenta que
desde los años 1932 y hasta 1938
funcionó sobre la ochava de 10 y 57
un almacén con el nombre de Almacén Alemana;
en el año 1938 se transformó en cervecería
dando así origen a la Cervecería Alemana.
Ubicada en el corazón de la ciudad
a pocas cuadras de la Catedral Platense
la convierten en un clásico.

A fines del año 2000
se reinaugura con una amplia reforma,
cuenta con una planta en nivel, una planta alta
y un subsuelo único en La Plata,
que hacen de la cervecería una de las mejores
para compartir buenos platos y cerveza.
Su exterior neoclásico de principios del siglo XX
caracteriza a esta esquina como pocas de
inmejorable estado de conservación.